top of page

Rincón de la manicurista: cómo poner precio a tus servicios sin regalar tu trabajo

2 oct
1 min de lectura

Uno de los errores más comunes al empezar es copiar los precios del salón de al lado. El problema es que el precio de otra no incluye tus gastos ni tu tiempo. Así puedes calcular el tuyo.

1. Calcula lo que te cuesta cada servicio

Suma el material que gastas en una clienta: base, color, top, limas, algodón, desinfectante… Aunque sean céntimos, cuéntalos.

2. Ponle precio a tu hora

Piensa cuánto necesitas ganar al mes y cuántas horas reales trabajas con clientas. Divide una cosa entre la otra y sabrás cuánto vale tu hora. Después, calcula la parte proporcional según lo que dura cada servicio.

3. No olvides los gastos fijos

Alquiler, luz, agua, seguros, cuota de autónoma, la agenda online, la publicidad… Repártelos entre los servicios que haces al mes. Son los gastos que más se olvidan y los que más se notan a final de mes.

4. Añade tu margen

Material más tiempo más gastos fijos es lo que te cuesta. Por encima de eso va tu beneficio, lo que te permite formarte, renovar material y crecer.

5. Cobra por tu nivel, no por miedo

Cuando tu técnica mejora, tus servicios duran más y tus clientas repiten. Eso tiene un valor. Subir precios con seguridad empieza por saber explicar qué hace diferente tu trabajo.

En Queens Academy hablamos de técnica, pero también de negocio: cómo trabajar bien y vivir de ello. Consulta nuestros cursos en queensstudioestetica.com/cursos o escríbeme por WhatsApp.

Comentarios


bottom of page